sábado 12 de marzo de 2011

Zigzagueando

Cuando niña corría hacia delante

perseguía y me perseguían los personajes de los cuentos

Esa lámpara jugaba a balancearse y la sombra

en la pared

dibujaba a las brujas

sus jorobas

y los mantos negros

temerarios

Brillos, sedas y encajes en la caja abierta

sobre el piso del rincón

Y Merlina con turbante

caminaba erguida, descalza

con el viento a sus espaldas

Y la rama del fresno desprendida

lastimó su pie

una tarde

Agua y arcilla

latas y baldes

helados de barro

para la venta ambulante

Telones de papel ocultaron la siesta

el sol

los detalles

Amo a los testigos

de los días que aún queman

de la niñez confiada

de las noches cortas

Un poco niña

Un poco grande

Moriré en invierno

2 comentarios:

Máximo Ballester dijo...

Me sacaste el piso al final precipitadamente y casi me caigo. Muy bueno, Beatriz. Esos colores de la infancia tan vivos. Yo también hacía helados de barro.
Un abrazo.

Beatriz dijo...

Muchas gracias, Máximo! Sisiiiss, son los colores de la infancia.

Un abrazo