Cuando niña corría hacia delante
perseguía y me perseguían los personajes de los cuentos
Esa lámpara jugaba a balancearse y la sombra
en la pared
dibujaba a las brujas
sus jorobas
y los mantos negros
temerarios
Brillos, sedas y encajes en la caja abierta
sobre el piso del rincón
Y Merlina con turbante
caminaba erguida, descalza
con el viento a sus espaldas
Y la rama del fresno desprendida
lastimó su pie
una tarde
Agua y arcilla
latas y baldes
helados de barro
para la venta ambulante
Telones de papel ocultaron la siesta
el sol
los detalles
Amo a los testigos
de los días que aún queman
de la niñez confiada
de las noches cortas
Un poco niña
Un poco grande
Moriré en invierno




2 comentarios:
Me sacaste el piso al final precipitadamente y casi me caigo. Muy bueno, Beatriz. Esos colores de la infancia tan vivos. Yo también hacía helados de barro.
Un abrazo.
Muchas gracias, Máximo! Sisiiiss, son los colores de la infancia.
Un abrazo
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