Fogwill murió y nos dejó un ejemplo de pasión por la literatura: mientras ocurría la guerra de Malvinas, fue escribiendo la novela. Un hecho trágico, Malvinas. Un hecho muy triste, su muerte.
Soy el invento de un autor. Un personaje de este tiempo que se expresa, rodeado de la circunstancia y los detalles. El, a veces, no me deja (el autor) y yo lucho por plantar en el papel lo que se me da la gana. Cuando lo logro, estallo de alegría. Y cuando no, espero la oportunidad, agazapada como el felino…
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